26 de marzo de 2010

"Es absurdo que la Argentina incorpore más deuda"

CANJE DE BONOS

Nota de InfoSur- Por Claudio Lozano, economista. Diputado Nacional Proyecto Sur.


La Ar­gen­ti­na es­tá a las puer­tas de vol­ver a co­me­ter, co­mo lo ha ve­ni­do ha­cien­do en las va­ria­das rees­truc­tu­ra­cio­nes, un nue­vo ac­to de ile­ga­li­dad pa­ra con­traer en­deu­da­mien­to.

Ile­ga­li­dad, pri­me­ro, por­que el Par­la­men­to na­cio­nal no ha au­to­ri­za­do nin­gu­na ofer­ta con­cre­ta a los acree­do­res ni ha vis­to nin­gún da­to res­pec­to de cuál es la ofer­ta fi­nan­cie­ra que se pre­ten­de lle­var ade­lan­te.

Es ile­gal, en se­gun­do lu­gar, por­que el Ban­co Bar­clays es al mis­mo tiem­po el ase­sor pa­ra la ofer­ta fi­nan­cie­ra del Es­ta­do ar­gen­ti­no y el re­pre­sen­tan­te de los bo­nis­tas que van a co­brar. Es de­cir que al uní­so­no es re­pre­sen­tan­te de acree­do­res y deu­dor: al­go que es in­com­pa­ti­ble con la le­ga­li­dad lo­cal e in­ter­na­cio­nal. Es­to más allá del da­to co­no­ci­do de que es­te ban­co es so­cio de una de las pe­tro­le­ras que es­tá hoy ope­ran­do en las is­las Mal­vi­nas.

Re­sul­ta ab­sur­do que la Ar­gen­ti­na, en el con­tex­to de crisis en el cual se en­cuen­tra hoy el sis­te­ma fi­nan­cie­ro in­ter­na­cio­nal -de pues­ta en re­vi­sión de las dis­tin­tas deu­das del mun­do- ten­ga co­mo prio­ri­dad in­cor­po­rar más deu­da en lu­gar de re­vi­sar su en­deu­da­mien­to.

Es­to su­po­ne que la Ar­gen­ti­na vuel­ve al ci­clo del en­deu­da­mien­to no con nin­gún ob­je­ti­vo de lle­var a ca­bo un sen­de­ro vir­tuo­so en tér­mi­nos de in­ver­sión, si­no –con­cre­ta­men­te y de ma­ne­ra ab­sur­da– pa­ra tra­tar de cu­brir lo que son sus de­bi­li­da­des en ma­te­ria fis­cal. En un con­tex­to don­de al país le so­bran los dó­la­res, y don­de, por lo tan­to, la re­so­lu­ción del pro­ble­ma fis­cal im­pli­ca­ría un de­ba­te so­bre la ca­pa­ci­dad de re­cu­pe­rar las ren­tas ex­traor­di­na­rias que hoy exis­ten y que el Es­ta­do de­ja li­bra­das al azar, en lu­gar de ha­cer es­to la Ar­gen­ti­na bus­ca más dó­la­res pa­ra ta­par ese pro­ble­ma.

Por úl­ti­mo di­ría que lo que se co­no­ce de es­te can­je, que es co­no­ci­do a tra­vés del Ban­co Bar­clays y no a tra­vés del Go­bier­no, in­di­ca que la ofer­ta que se es­tá lle­van­do a ca­bo re­sul­ta har­to con­ve­nien­te pa­ra los bo­nis­tas por­que en la prác­ti­ca su­po­ne que se los da co­mo in­gre­sa­dos en el can­je en el 2005 con prác­ti­ca­men­te las mis­mas con­di­cio­nes, cuan­do es sa­bi­do que bue­na par­te de los bo­nis­tas no son los ti­tu­la­res ori­gi­na­les, si­no que son aque­llos que com­pra­ron al 20 o al 30% del va­lor es­tos bo­nos, con lo cual, van a es­tar rea­li­zan­do ga­nan­cias que su­pe­ran el 70 por cien­to.

25 de marzo de 2010

Argentina Patas Arriba

¿LOS QUE HICIERON ALIANZAS CON MENEM, DUHALDE Y COBOS SON AHORA PROGRESISTAS?
Nota de Infosur- Por Pablo Aráoz , Proyecto Sur Comuna 10.

¿Será esta libertad, la libertad de elegir entre esas desdichas amenazadas, nuestra única libertad posible? El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así practica el crimen, y así lo recomienda. En su escuela, escuela del crimen, son obligatorias las clases de impotencia, amnesia y resignación. Fragmento del Programa de estudios de La escuela del mundo al revés, del libro Patas Arriba de Eduardo Galeano.

En estos últimos días los programas oficialistas han emprendido una ofensiva mediática hacia Proyecto Sur buscando confundir a un sector desprevenido de la población aduciendo que “Pino le hace el juego a la derecha” por haber votado en conjunto con la oposición conservadora algunas iniciativas puntuales, y particularmente por estar en contra del decreto de necesidad y urgencia que ordena pagar deuda externa con reservas.

Sin embargo, si repasamos un poco la historia del oficialismo, nos vamos a dar cuenta que el kirchnerismo estuvo aliado con Menem para lograr la privatización de YPF , con Carrió para lograr la caducidad de los mandatos en 2002 , con Duhalde para llegar a la presidencia en 2003 , y con Cobos para la elección de 2007 , nombrando solo algunas de las alianzas con personajes que hoy están entre la oposición . Muchos de estos acuerdos, lejos de tener como objeto buscar consenso para medidas progresistas, fueron para apoyar decisiones antipopulares como es el caso de YPF, o directamente fueron alianzas electorales, lo que presupone un acuerdo mayor sobre la visión de los principales problemas del país. ¿Qué se diría en 6,7,8 si Pino Solanas sumara el apoyo de Duhalde para la campaña de 2011, o llevara como vice a Cobos? Kirchner lo hizo.

En cambio, Proyecto Sur las únicas iniciativas en las que tuvo una postura similar a la postura de la oposición conservadora fue en aquellas donde se buscó respetar la proporcionalidad de integrantes en la composición de las comisiones de la cámara de diputados de acuerdo al voto popular, o la de rechazar las facultades delegadas del Poder legislativo en el Poder Ejecutivo. Todas estas iniciativas evidentemente no son ni de derecha ni de izquierda, sino que están basadas en una cuestión puramente ética. Por otro lado, Proyecto Sur sí apoyó la estatización de las AFJP, la estatización de Aerolíneas ArgentinasA, o la Ley Servicios de Comunicación Audiovisual luego de que el gobierno aceptara la mayoría de las modificaciones solicitadas por Proyecto Sur.

Pero la contradicción kirchnerista no puede ser más evidente que en el caso de la deuda externa. La posición histórica de la izquierda argentina fue el cuestionamiento de la deuda externa. Pero según los fundamentalistas del oficialismo, al plantear Proyecto Sur la necesidad de llevar a cabo una auditoría para ver a quién y cuánto se le debe, u oponerse a la derogación de la “Ley Cerrojo” que el gobierno consensuó con sectores del macrismo para reabrir el canje de bonos y poder pagarle a los bancos internacionales tenedores de bonos en default… este planteo, según los fundamentalistas del oficialismo… ¡¡¡ le está haciendo el juego a la derecha!!! Por otro lado, quienes se enorgullecen de tener el apoyo de la canciller de Estados Unidos para el pago de la deuda externa, a tal punto de exponerlo en un spot publicitario, o los que reabren el canje de bonos con los hold-outs para seducir a los mercados internacionales… ¡¡¡son los verdaderos militantes de izquierda!!! Argentina definitivamente está patas arriba.

Mas allá del pago o no de la deuda, de la estatización o no de las AFJP, de la privatización o no de YPF y similares medidas, ¿qué define mejor a un gobierno como progresista si no es reducir las necesidades mas urgentes de los sectores mas postergados de la sociedad? Este gobierno, después de 7 años de crecimiento con una coyuntura internacional claramente favorable la mayor parte del tiempo, no puede llevar los niveles de pobreza por debajo del 30% según los estudios mas creíbles. Este porcentaje es más alto que los porcentajes de la década menemista y está entre los porcentajes más altos de la historia argentina si se exceptúa el período 2001-2002. Entonces, ¿quién le hace el juego a la derecha? ¿Quien marca estas profundas contradicciones y quien las calla?

20 de marzo de 2010

Ladran Sancho

Artículo de El Intransigente

Pino Solanas: el nuevo objetivo del oficialismo

Al no poder sumarlo a sus filas y contar con su apoyo en el Congreso nacional, diversos sectores del oficialismo prepararían una campaña de desprestigio contra Solanas


Es sabido por todos en el ámbito político, que el ex presidente Néstor Kirchner no soporta a nadie que se opone a sus deseos y menos si esas personas que se oponen vienen del arco nacional y popular, como es el caso del cineasta y diputado nacional por Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas.

Cuentan los que recorren el mundillo del poder K, que los últimos números de diferentes encuestas, que lo muestran a Solanas con un alto nivel de intención de voto para las próximas elecciones presidenciales, no sólo en la Capital Federal donde marcha primero, sino también en la provincia de Buenos Aires y otros grandes centros urbanos del país, han causado honda preocupación en el seno más duro del kirchnerismo, que empieza a plantear acciones para revertir el crecimiento del cineasta en la consideración popular.

Solanas fue la gran revelación de las últimas elecciones legislativas, cuando casi sin dinero para realizar la campaña y en base a su mediática y carismática figura, consiguió el segundo lugar en la Capital Federal, detrás del macrismo, relegando a un tercer lugar a Elisa Carrió y a un cuarto al kirchnerismo porteño.

Es por eso que muchos aduladores del poder de turno, ya están ideando una sutil campaña de desprestigio contra Pino Solanas, que incluiría varios métodos, desde la pegada de afiches en la vía pública denunciándolo como un partícipe más de los entramados de la derecha argentina, hasta los medios audiovisuales con diversos informes donde se critique su actitud provocativa con el gobierno nacional y su acción más “conciliadora” con la derecha conservadora. Desde el programa ultrakirchnerista “6,7,8” que se emite por la pantalla de la televisión pública, son constantes los ataques de los panelistas hacia Pino Solanas, así como también hacia todas sus acti
tudes políticas, a las que consideran de “derecha”, además de los tapes contrarios hacia el cineasta por su alianza con algunos sectores de la oposición más conservadora por los cargos en el Congreso nacional.

Además, los informes descalificando a Solanas por su posición “extremista” en determinados temas como la deuda externa, los destinos de YPF y los recursos naturales en nuestro país, donde se hace gran hincapié en que las acciones del legislador nacional lo único que logran es hacerle el juego a la derecha y no acompañar el proceso “nacional y popular” que se inició en el 2003 y que hoy comanda Cristina Fernández.

El programa televisivo que produce la productora Pensado para Televisión, que comanda Diego Gvirtz, ya había tenido encontronazos con Solanas el pasado mes de enero cuando el ciclo emitió un informe donde trató con sarcasmo la participación del legislador en el debate sobre megaminería de TN con el senador César Gioja, donde el cineasta acusó luego al programa “de defender a los ‘90” y desde “6,7,8” se lo atacó por sus posiciones cambiantes sobre determinados temas del acontecer nacional.

Es posible también que por las calles de la Capital Federal y el conurbano bonaerense aparezcan afiches con la imagen de Solanas y de Menem, cuando el cineasta apoyaba la campaña presidencial del riojano en 1989, o también cuando participó en debates en el Congreso nacional durante su primer período como legislador, donde desde el oficialismo se lo acusa de haber apoyado un sinfín de iniciativas menemistas sin que Pino se “haga cargo” de este apoyo.

La campaña de desprestigio también se da en redes sociales como Facebook, sobre todo a través grupos como "Mi voto para que Pino Solanas deje de apoyar a la derecha: 'Pino' volvé!Pino Solanas: ¿De que vale tanto Cine Peronista Revolucionario?"; "Detestamos al viejo sorete facho de Pino Solanas"; "Devolveme el voto Pino Solanas"; "Basta de Pino Solanas. Nos cansó. Que vuelva a hacer malas películas"; "Me arrepentí de haber votado alguna vez a Pino Solanas"; "Pino, dejá de ser tan funcional a la derecha queres"; entre tantos otros que deambulan por la red, en donde la única temática es la crítica constante a Solanas y resaltar en la mayoría de los casos al matrimonio presidencial.

Esto se le suma a los innumerables blogs y páginas creadas por muchos militantes de la derecha y ultraderecha, como por ejemplo “www.conoceapinosolanas.blogspot.com”, donde lo que se hace es denigrar al diputado de Proyecto Sur, enmarcándolo como un hombre de ultraizquierda que quiere destruir los destinos de los más de 40 millones de argentinos y que ha sido un “traidor” a los intereses del arco nacional y popular.

Otra de las variantes que se intentará hacer, es fomentar la división interna que vive en la actualidad Proyecto Sur para saber que rumbo toma este partido y cuáles son las iniciativas que se le presentan a la sociedad de cara a las elecciones del año que viene. La pelea actual dentro de este armado político, está dada entre aquellos que quieren correr al gobierno “por izquierda” y los que buscan moderar el discurso de Solanas.

Según pudo saber esta Agencia de noticias, la interna de Proyecto Sur tomará un grado más virulento en los próximos días, y se podrá ver por distintos medios a un sinfín de ex miembros de la agrupación que se fueron “desilusionados” por la actitud de Solanas de sumarse a planteamientos de la derecha conservadora, en detrimento los planteos “progresistas” de la administración K.

Posibles acciones que se introduzcan desde lo más alto del poder contra una figura emergente de la política nacional, como lo es Pino Solanas, y que harán que la sociedad se siga sumergiendo en un proceso de descreimiento de la política, que será muy difícil de revertir en el corto y mediano plazo, alejando aún más al ciudadano medio de la clase dirigente.

19 de marzo de 2010

Discurso de Pino Solanas en la primera sesión en diputados

En la primera sesión de diputados se trataron tres temas: Malvinas, el veto parcial de la Presidenta a la reforma política y el DNU 2010. A las tres y diez de la mañana Fernando Pino Solanas hizo un encendido discurso sobre la deuda externa.

Solanas.- Señor presidente: lamentablemente, a esta hora estamos abriendo quizá uno de los debates mayores que nos permite tratar el decreto 2010. Ese debate mayor se vincula con el tema que ha ocasionado la frustración de millones de argentinos y de una generación y media de compatriotas. Me refiero a la cuestión de la deuda, que se originó durante la dictadura, se renegoció con el Plan Brady, continuó con el blindaje y el megacanje y siguió con la negociación que entablaron Kirchner y Lavagna en 2005. No es ni un problema técnico ni económico, sino político, que se ha llevado el esfuerzo del pueblo argentino, representado por aquello que debió servir para la calidad de vida, para el bienestar, para tener un hospital que trate al enfermo y lo opere a horas de realizar su pedido –no cuatro, cinco o seis meses después-, para poder inscribir a esos cientos de miles de chicos que hoy no pueden concurrir a la escuela, para hacer una fuerte inversión en ciencia y técnica en las universidades, para reconstruir la infraestructura de transporte, para hacer exploración de recursos naturales y petroleros, para tener crédito blando para las pymes, para contar con la seguridad social para el ciento por ciento de los trabajadores, etcétera. Estos son los problemas concretos del pueblo argentino vinculados con la deuda. Hay un pueblo argentino que mira azorado esta crisis institucional. Pasaron varios meses hasta que se abrieron las sesiones del Congreso y todavía no se discutió sobre el monstruo, que devora el trabajo argentino. No sólo no se quiere discutir acerca del monstruo sino que hay algo peor e inadmisible: el monstruo lo ha identificado la Justicia Federal Argentina en dos causas que se encuentran en el Juzgado Federal Penal N° 2 de la Capital Federal, más la que se ha abierto por el megacanje, causa firmada por la doctora Carrió, Graciela Ocaña, Mario Cafiero y Alfredo Bravo.
La deuda no es, como dice la presidenta, algo del pasado, que se debió tratar al comienzo de la democracia. Esto sería como decir que la causa de los desaparecidos y los delitos del terrorismo de Estado no se pueden investigar porque hubo amnistía y son cosa del pasado.
Tengo razón en plantear esta cuestión de la deuda que hizo desaparecer el ahorro nacional, porque hoy la deuda está más viva que nunca. Todos aquí saben que la deuda es un delito económico de acción continuada. Sigue siendo delito por más que este Parlamento haya tratado pagos de la deuda. Lo dice claramente el Código Civil argentino porque la naturaleza de los ilícitos no los cambia nadie, ni siquiera el Parlamento. En consecuencia, señor presidente, esta es una tragedia. El interbloque Proyecto Sur apela a la responsabilidad de los legisladores de abrir el debate profundo que este Parlamento se niega a dar, porque le ha dado la espalda a la investigación de la deuda y se la da también al tratamiento puntual de todos los asuntos de la deuda pública, que es una obligación constitucional. Señor presidente, ¿quién esconde el detalle de lo que quieren pagar? Me refiero al decreto 298, la modalidad de ese pago, la comisión, el porcentaje, los plazos, la vergüenza del banco inglés Barclays mezclado con la explotación petrolera de las Malvinas y haciendo el canje de deuda. No seamos hipócritas.
A este fondo, en el año 2010, no se lo puede denominar Fondo del Bicentenario. ¡Es una vergüenza para la causa de Mayo! ¡Es ofender a los Belgrano, los Moreno y los Castelli dictar un decreto a cinco días de haber finalizado el período de sesiones ordinarias, sin necesidad ni urgencia, para endeudarnos más! Digo que es una catástrofe, porque de lo que no se quiere hablar es de la catástrofe económica y social que ha ocasionado a la Argentina la política del desarrollo con endeudamiento. Para colmo se ha avalado una deuda que, según la investigación del juez Jorge Ballesteros en la causa Alejandro Olmos, detectó 477 ilícitos, grandes estafas. ¿De quién? De todos los bancos que operaban en Argentina, nacionales y extranjeros. Todos: Citi, Boston, Morgan, Italiano, Español, Francés, locales, Galicia, los que quieran, más todos los grupos económicos. Esos ilícitos luego se multiplicaron en las sucesivas renegociaciones. ¡Cómo es posible que el cínico decreto del Bicentenario quiera pagar y arreglar con los fondos buitres, cuando en el año 2005 se hizo una ley cerrojo para que los que quedaban afuera no cobrarán más! Los mismos fondos buitres están siendo investigados hoy por tres causas penales. ¿No es eso interrumpir la continuidad jurídica? ¿No es eso reírse de la Justicia argentina? Digo que esta es una catástrofe porque a veces las cifras no demuestran nada. Los 6.500 millones de dólares de 2010 equivalen a apenas menos que todo el presupuesto nacional de educación más todo el presupuesto nacional de salud del año 2010. ¡Cómo podemos tratar esto así, livianamente, mintiendo a derecha y a izquierda que iba a haber dinero para las provincias!
Bien lo demostró el diputado Lozano analizando en serio el presupuesto y planteando la primera denuncia seria de que este presupuesto para el 2010 era una tomadura de pelo a todos los argentinos. Sinceremos el discurso.
Cuando digo catástrofe me refiero, por ejemplo, a que para reconstruir Chile hacen falta 30.000 millones de dólares. Y nosotros, en estos pocos años, pagamos 40.000 millones de dólares. Hemos pagado casi 150.000 millones de dólares de deuda en 26 años, con muy mala inteligencia el canje fue atado a la inflación del CER y pudrieron las estadísticas públicas que confecciona el INDEC.
Hoy la Argentina debe más de 170 mil millones de dólares si incluimos los pagos a los holdouts y al Club de París. Nadie de la dirigencia argentina se animó a aprovechar la jurisprudencia internacional más favorable al interés de la Nación. Me refiero a la jurisprudencia que utilizan los Estados Unidos en Irak para no pagar las deudas de Saddam Hussein, la teoría de la deuda odiosa de William Taft.
Esto nos ha costado una generación de argentinos. Por eso no queremos discutir tanto el pasado sino qué destino vamos a dar a nuestros hijos y nietos teniendo en cuenta que los pagos de la deuda están programados hasta más allá del año 2080...!
Creo que pretenden sacar los 6.500 millones para tomar otros 15 mil, porque este año los servicios de la deuda insumirán 22 mil millones de dólares.
Nos hemos acostumbrado a pedir en lugar de mirar lo que sucede aquí. Se quiere ocultar el otro monstruo que configuran los favores, las desgravaciones y exenciones impositivas y los subsidios escandalosos, como los otorgados a Robertito Urquía, pobrecito, que este año tiene más de mil millones de pesos en subsidios.
En los presupuestos de todos estos años hubo alrededor de cuarenta mil millones de pesos de desgravaciones impositivas. ¿Y los aportes patronales? Nadie dice que en 1993 Cavallo los disminuyó en un 50 por ciento y no hemos tenido la dignidad de reponerlos al ciento por ciento, exceptuando las pymes.
Nosotros queremos discutir estas cosas; no pretendemos solo denunciar. Esto es escandaloso por muchos motivos, pero en particular porque oculta la mayor estafa, la mayor defraudación de toda la historia nacional, que es la deuda.
En este año del bicentenario, esta fuerza va a batir todos los parches, tocará todas las puertas y mirará de frente a todos para que tengan la dignidad, la honradez y el coraje de auditar la deuda pública argentina. Es mentira que eso no se puede hacer.
En la actualidad el Congreso brasilero audita los últimos 30 años de su deuda, y todos se llenan la boca con Lula. El gobierno ecuatoriano de Rafael Correa auditó la deuda con investigadores internacionales y nacionales, y fue un ejemplo.
¡Que nadie nos cambie el discurso! Es mentira que esta fuerza habla de no honrar las deudas; queremos democratizar la democracia y las instituciones. Pretendemos más calidad institucional en el Parlamento, en la justicia y en toda la vida nacional. Las deudas se pagan, pero cuando hay litigio y la propia justicia las está investigando, los pagos se consignan. No se paga así, no se le da un cheque en blanco a la presidenta porque lo pide disfrazado de Fondo del Bicentenario, mientras nosotros ni nos enteramos a quién paga.
Redondeando, señor presidente, nuestra propuesta es auditoría general de la deuda, acotada en el tiempo –entre diez y doce meses , con los recursos necesarios para hacer esa auditoría en la comisión bicameral y consignar los pagos de deuda ad referéndum del resultado de la investigación ya sea en el Banco de Basilea o en el que se determine.
Nosotros creemos que esto no es suficiente. Hay que sentar las bases para una reconstrucción en la Argentina. No nos oponemos al uso de las reservas, porque los grandes países en desarrollo –Brasil, China, India y Sudáfrica las usan para relanzar su estructura económica. Acá hay que crear el Fondo Nacional de Desarrollo para relanzar la industria petrolera, recuperar el ferrocarril para todos los provincianos y reconstruir la flota marítima y fluvial.
Debemos convocar rápidamente al ministro de Economía y Finanzas Públicas para que concurra a la Comisión de Presupuesto y Hacienda a fin de analizar una ley complementaria del presupuesto 2010. Este espacio tiene las propuestas, aunque no es momento para tratarlas.
Queremos que se hable de lo que no se ha hablado. Primero, de la auditoría general de la deuda. Segundo, la reforma impositiva. ¿cómo es posible que luego de todas las medidas y ajustes fiscales que debe tomar la Argentina, no se llegue a una solución respecto de la renta financiera, el juego, las brutales exenciones impositivas a las petroleras y las mineras, y de los bancos que ganaron el 51 por ciento en 2008 cuando todo el sistema bancario mundial quebraba. Los bancos deben financiar y cofinanciar con el estado los agujeros fiscales actuales con un bono fiscal a diez años a tasa fija.
Queremos discutir esas medidas concretas, pero no es posible que el pueblo argentino siga pagando con ajuste social por el endeudamiento y la complicidad por la estafa de la deuda. (Aplausos.)

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DESCARGÁ LAS INTERVENCIONES DE SOLANAS DEL 17/3: (en Formato Word)


Sobre el Veto Presidencial
Sobre Malvinas
Sobre el Bicentenario

8 de marzo de 2010

Audiencia pública sobre la deuda externa

El martes a las 16.30 en el anexo de Diputados del Congreso Nacional se realizará una audiencia pública sobre la deuda externa. Convoca el Interbloque Proyecto Sur.



Deuda externa, legitimidad soberanía y desarrollo nacional. La deuda externa es desde hace décadas un instrumento con el que los Organismos Internacionales de Crédito condicionan las políticas económicas de nuestro país.

En estos meses se ha vuelto a plantear la actualidad de este problema, debido a la decisión del Gobierno Nacional de garantizar los compromisos contraídos con acreedores internacionales haciendo uso de las reservas acumuladas en el Banco Central, es decir, el ahorro de millones de argentinos.

Con este fin, el Poder Ejecutivo ha hecho propias facultades que le corresponden al Parlamento Nacional, generando múltiples efectos que afectan el normal funcionamiento de las instituciones de un Estado democrático.

Creemos imprescindible que la ciudadanía participe en un debate que tendrá consecuencias fundamentales en el futuro de nuestra Nación.

Investigar como han hecho otros Estados del mundo la legitimidad de la deuda, defender de este modo la soberanía de nuestro país y garantizar que el ahorro de los argentinos sea administrado en pos de promover el desarrollo nacional y el bienestar de nuestra población, son algunos de los temas que proponemos debatir en esta Audiencia Pública Abierta. Entre los disertantes se cuentan especialistas de renombre como Miguel Ángel Espeche Gil y Mario Cafiero; el Premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, los Diputados Nacionales Fernando Pino Solanas, Claudio Lozano, Rubén Giustiniani, Margarita Stolbizer y Eduardo Macaluse; el Senador Luis Juez; y los referentes sociales Víctor de Genaro, Juan Carlos Alderete y Jorge Ceballos.

Convocan:
Interbloque Movimiento Proyecto Sur (Proyecto Sur, Buenos Aires para todos, Libres del Sur, Diálogo por Buenos Aires, Solidaridad e Igualdad-PARES, I.E. Unidad Popular, Partido Socialista Auténtico).

Bloque Partido Socialista. Bloque GEN Generación para el Encuentro Nacional. Martes 9 de marzo, 16.30hs, Sala 1, Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación, sito en Riobamba 25, 2do Piso, Ciudad de Buenos Aires.

Nota: las personas y/o organizaciones que deseen participar de la Audiencia Pública deberán enviar su inscripción por mail a la siguiente dirección: audienciadeudaexterna@gmail.com. Asimismo podrán inscribirse y solicitar informes llamando por teléfono al (011) 4338-3100 de lunes a viernes entre las 10 y las 20hs.
Las inscripciones se receptarán hasta el lunes 08 de Marzo a las 16hs. Por razones de tiempo las intervenciones no podrán superar los 5 minutos por participante.

El lugar del progresismo en el debate

Nota de Página 12, del lunes 8 de marzo de 2010.
La discusión sobre el DNU para el pago de la deuda externa con reservas
Por Alcira Argumedo





De eso no se habla

En las múltiples y turbulentas discusiones sobre el DNU, es sintomático el silencio acerca de las posibilidades existentes para obtener ingresos fiscales que no provengan del uso de reservas ni de ajustes en despidos, salarios y gasto social. Al mismo tiempo, se descalifica la necesidad de abordar una auditoría de la deuda pública, susceptible de establecer cuál es la proporción legítima y cuál la fraudulenta: remarcamos que se trata siempre de la misma deuda contraída por la dictadura militar; sólo ha sido sometida a numerosas y oscuras renegociaciones: Brady, Blindaje, Megacanje, Lavagna-Kirchner. Ante la propuesta de investigar la deuda, se acusa a Proyecto Sur de irracionalidad e irresponsabilidad: en estos mismos momentos el Parlamento de Brasil, con el aval del presidente Lula –al que nadie considera irracional e irresponsable–, está investigando la deuda brasileña de los últimos treinta años. Tampoco es irracional e irresponsable el presidente Rafael Correa de Ecuador, quien abordó una rigurosa auditoría: cuando los acreedores supieron que se habían registrado prolijamente todos y cada uno de los desfalcos cometidos, acudieron pronto a negociar aceptando el pago de una tercera parte de lo demandado. Ambos mandatarios cumplen así con la Declaración aprobada por el Parlamento Latinoamericano durante su reunión de Panamá en diciembre de 2008, que los delegados del gobierno argentino apoyaran, marcando el imperativo de investigar las deudas de nuestras naciones.

La actual deuda pública no es algo del pasado –como la de la Baring Brothers en el siglo XIX– en tanto continúa produciendo durísimas consecuencias para la gran mayoría de nuestros compatriotas. Baste tomar algunas cifras del Presupuesto nacional 2010, cuya revisión también propone Proyecto Sur: gasto público en Salud, 10.160 millones de pesos; gasto público en Educación y Cultura, 19.431 millones de pesos; pago de intereses de la Deuda Pública, 26.676 millones de pesos. Con el único requisito de saber sumar, puede comprobarse que los intereses de la deuda (solamente intereses) insumen casi el equivalente a la suma del gasto público previsto en el presupuesto para Salud y Educación este año, y tenemos por delante muchísimos años: los cálculos optimistas indican que, de cumplirse con todos los vencimientos anuales de intereses y capital, sin contraer más deuda, en el 2089 los argentinos que queden estarían a mano. Si ahora se pagaran los 25.000 millones de dólares de capital que vencen en 2010, significarían unos 100.000 millones de pesos adicionales: en total, cinco veces los montos destinados en el Presupuesto a Salud y Educación.

Nadie puede negar que el incremento de la pobreza y la precarización laboral, los dramáticos problemas de vivienda y salud, la crítica situación del sistema educativo son algunas de las secuelas directas del tratamiento de la deuda en las tres últimas décadas. Esto se denomina efecto continuado sobre la mayoría de la sociedad argentina –reforzando, entre otros aspectos, su carácter de “deuda odiosa”– y respalda la validez histórica de afrontar una auditoría como lo han hecho Ecuador y Brasil, reivindicando su dignidad nacional. Un contraste con las declaraciones del ministro Florencio Randazzo, quien durante un programa en TN afirmara que si bien todos sabemos que el 70 por ciento o el 80 por ciento de la deuda es ilegal, debe pagarse. Quede claro que Proyecto Sur no plantea un default: al igual que en Ecuador, es posible realizar ciertos pagos no cuestionados o depositar en el Banco de Basilea como consignación, mientras una Comisión Bicameral asesorada por peritos nacionales e internacionales investiga el conjunto del endeudamiento y su legitimidad.

Cuando se analizan otros aspectos del Presupuesto 2010, resaltan cifras de las cuales tampoco se habla: para subsidios del Estado a las corporaciones –entre otras Repsol, Panamerican Energy (British Petroleum y Standard Oil) o Barrick Gold– en regímenes de promoción, exenciones del impuesto a las ganancias y reintegros, están previstos unos 11.400 millones de pesos; además, según García (Página/12, 6/2/2010), se “permite a empresas hidrocarburíferas dejar en el exterior más del 70 por ciento de los montos exportados y a las mineras, el ciento por ciento”, sumado a “las utilidades y dividendos remitidos por las empresas de capital extranjero, que vienen creciendo aceleradamente”. Es posible comparar estos datos con el costo neto de 7326 millones de pesos en concepto de universalizar las asignaciones familiares; mucho menor que las dádivas a las corporaciones privilegiadas.

Silencio sobre otras fuentes potenciales de ingresos fiscales: si se restablecieran las contribuciones patronales de las grandes empresas (no de las Pymes) al nivel de 1993, cuando Cavallo las disminuyó drásticamente, la Anses recibiría unos 15.000 millones de pesos; un impuesto mínimo a las transacciones financieras aportaría otros 11.000 millones de pesos. El señor Cristóbal López y sus socios no pagan impuestos por los importantes beneficios derivados de la aberrante expansión del juego en todo el país; pero la señora de la villa que compra un kilo de harina, aporta el 21 por ciento. Silencio sobre la necesidad de gravar las ganancias extraordinarias, que alcanzaron el 50 por ciento anual para los bancos y varios grupos económicos, según señala el asesor jurídico de la CGT, Héctor Recalde, basándose en datos de la Bolsa de Comercio: en Japón las empresas consideran un gran éxito obtener ganancias cercanas al 10 por cento . Silencio sobre la inflación que carcome los ingresos populares y obliga a reconstruir un Indec en el cual pocos creen.

De este modo, si simplemente se restablecieran los aportes patronales, se anularan las prebendas a las corporaciones y se impusiera un mínimo gravamen a las transacciones financieras, el Estado tendría aproximadamente 42.000 millones de pesos, equivalentes a unos 11.000 millones de dólares, que casi duplican las reservas del DNU. En esta breve síntesis, esbozada como base para un debate serio y sin exacerbar conflictos, sobre el futuro de la Argentina en el marco de la actual crisis mundial (Zaiat, Página/12, 6/2/10), puede percibirse que Proyecto Sur no es funcional a los neoliberales ni promueve ajustes en los salarios y el gasto social (Bruschtein, Página/12, 6/2/10); más bien es posible preguntar quién es funcional al neoliberalismo. Somos una fuerza política comprometida con el interés nacional y el futuro de las mayorías sociales, en particular el de nuestros chicos y jóvenes condenados a la pobreza y la indigencia; no tenemos compromisos económicos con nadie ni estamos en oferta: nuestra decisión es hacer lo imposible por frenar el saqueo iniciado con la dictadura militar al costo brutal de 30.000 desaparecidos y sus consecuencias, el otro costo brutal en vidas humanas por hambre, miseria y enfermedades curables. Investigar la deuda fraudulenta es una forma más de reconstruir la memoria y revertir en parte aquello que denunciara Rodolfo Walsh en su ya mítica Carta a la Dictadura Militar.


5 de marzo de 2010

Pino Solanas "Rechazamos ambos decretos, pero sin dejar de lado la discusión"

PROYECTO SUR EN EL CONGRESO
Nota de Infosur del 5/03/2010

El interbloque compuesto por los diputados de Proyecto Sur, Libres del Sur, el SIUP y Diálogo por Buenos Aires, junto con el Frente Cívico de Córdoba, fijó posición esta tarde en conferencia de prensa.


Ante los periodistas, el Diputado Nacional Fernando Pino Solanas leyó un documento conjunto, donde declaró: “Rechazamos ambos decretos, pero sin dejar de lado la discusión de cómo financiar la brecha que presenta el presupuesto, para poder estar en capacidad de atender las necesidades que la sociedad argentina reclama”.

De la mano del rechazo a los decretos, los diputados y diputadas enunciaron sus propuestas:

1) Que el Congreso le solicite al Poder Ejecutivo el envío de un Proyecto de Ley Complementaria del presupuesto 2010 que permita discutir seriamente cómo cubrir el faltante de 90.000 millones de pesos que este presenta.

2) Creación de una Comisión Bicameral que revise la totalidad de la Deuda Pública argentina.

3) Que se limite al extremo el uso de reservas para el pago de deuda pública, y que se cree un Fondo Nacional de Desarrollo que promueva el uso de reservas para sustentar una política de inversiones estratégica.

Cecilia Merchán, presidenta del bloque Libres del Sur, aclaró: “Nuestra participación en las sesiones depende de que se incluya a estas iniciativas en las discusiones”.
A su vez, Victoria Donda, opinó acerca de la deuda externa y el reconocimiento de la misma por parte de la Presidenta: “Es hipócrita decir que revisamos y hacemos justicia con el pasado si no revisamos todo el pasado. No se trata solamente de los juicios a los militares, sino también de ver la responsabilidad civil de los que endeudaron al país, como Martínez de Hoz”.

En la conferencia de prensa estuvieron presentes Pino Solanas, Claudio Lozano, Alcira Argumedo, Liliana Parada, Jorge Cardelli, Cecilia Merchán, Victoria Donda, Eduardo Macaluse, Graciela Iturraspe, Verónica Benas, Miguel Bonasso, Luis Juez, Gumersindo Alonso, Ernesto F. Martínez y Susana Mazzarella.

1 de marzo de 2010

Olmos: “El Congreso debe asumir su rol auditor de la deuda externa”

Nota de El Diario de Paraná, del 28/2/2010

Referencia insoslayable en el estudio de la evolución del endeudamiento externo argentino, estuvo en la ciudad convocado por el ala local de Proyecto Sur. Dice que ya se presentó un proyecto legislativo para que las Cámaras realicen una investigación y asegura que el Gobierno deberá pagar sólo lo que está en el Presupuesto si se cae el fondo del Bicentenario.


Alejandro Olmos Gaona es investigador, historiador y especialista en derecho internacional. Es hijo de Alejandro Olmos, quien durante 18 años impulsó la causa penal que determinó el origen ilícito de la deuda pública argentina, y murió unos meses antes del histórico fallo del juez Jorge Ballestero, quien dictaminó la ilegitimidad de parte de la deuda externa, estableciendo la responsabilidad de los funcionarios de la dictadura que la contrajeron y la corresponsabilidad de organismos internacionales, como el FMI, que aprobaron préstamos fraudulentos. Su hijo tomó la posta de su padre y fue contratado por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, para integrar la Comisión de Auditoría Integral del Crédito Público, para investigar la deuda ecuatoriana. Volvió a Paraná y desarrolló una conferencia sobre la deuda externa y su relación con el fondo del Bicentenario. Habló con EL DIARIO sobre esta relación y pidió la participación del Congreso Nacional.
—El tema de la deuda externa parece haber retoñado en la agenda pública…
—Nunca estuvo tan en el tapete como ahora, ya que la propia Presidencia de la Nación la puso en ese lugar a través de este fondo del Bicentenario que no es otra cosa que utilizar reservas para pagar la deuda externa, porque lo que está afectado en el presupuesto lo quieren disponer para otra cosa.
Mi posición con respecto al fondo del Bicentenario es que es un decreto de necesidad y urgencia que no es de necesidad ni de urgencia porque, primero, a la plata hay que pagarla dentro de varios meses; segundo, un hecho fundamental: yo no comparto ese slogan que dice que no hay que pagar la deuda.
No. A la deuda hay que pagarla, pero hay que auditarla y determinar cuánto tiene de ilegal. Acá, a través de la investigación que ha hecho la justicia federal, y no me refiero sólo al “Fallo Ballestero” (histórico fallo judicial sobre la deuda externa de la Argentina) ya que hay otros juicios que están en pleno trámite, está demostrado que existen delitos de acción pública, ilegalidad, violaciones de la Carta Orgánica del BCRA, en fin, hay un stock de quebrantamientos del orden jurídico realmente notable.
Entonces, una de las cosas fundamentales es que lo que es ilegal no puede ser legalizado por nadie ni por ninguna ley de Presupuesto, ningún Congreso, ni ningún Poder Ejecutivo. Esto es desconocer el ABC del derecho. En esto caen los economistas y la mayor parte de la dirigencia política que creen que esto no se puede revisar, que hay un partido único de la deuda —excepto Pino Solanas y la gente del Interbloque— que dicen que hay que pagarla, más allá que se pague con el Fondo del Bicentenario o lo que sea, sin posibilidad de ser discutido. Esto es un disparate.
—El Fallo Ballestero lo que hacía era legitimar esta auditoría sobre la deuda…
—Claro, pero el fallo Ballestero estaba acotado a un período 1976-1983. Ahora, las investigaciones que hay en marcha investigan la deuda hasta ahora…
—¿Megacanje incluido?
—Sí, con el Megacanje incluido. Además por el Megacanje están procesados Domingo Cavallo y Daniel Marx y va a juicio oral y público este año, y por otro lado —otra de las cosas que yo estimo como relevante— es que todos hablan de “deuda vieja” y “deuda nueva”. La deuda vieja es la de la dictadura y la nueva es la de la democracia, y dicen: “son deudas distintas porque una es la de aquellos años y otra es la de ahora”. Pero en las causas judiciales, está acreditado por pericias, informes oficiales, testimonios y documentos que la deuda de hoy es la misma deuda de la dictadura permanentemente refinanciada, con excepción de algunos préstamos del Banco Mundial o BID para algún programa específico…
Otro hecho grave del que se guarda hermético silencio —y tiene lógica porque tiene que ver con los privados—, es que en estos momentos, de acuerdo a las cifras oficiales, holdouts incluidos, tenemos una deuda externa de 176 mil millones de dólares.
—Casi un PBI…
—Claro, casi un PBI. Incluso algunos dicen que disminuyó medido al PBI de 2002. Claro, pero el PBI subió, y la deuda también subió. Lo que no se dice es que la mitad de ese monto es deuda que contrajeron las empresas privadas, que fue contraída en 1982 y perfeccionada en el año 1985. Lo que pocos saben es que esa deuda, su mayor parte, fue peritada y se demostró que eran deudas creadas artificialmente por Renault Argentina, por Fiat Sevel, por las empresas del Grupo Macri, por Celulosa Argentina, por Papel Prensa, para beneficiarse transfiriendo la deuda a toda la comunidad.

PÚBLICO-PRIVADO.
—¿Cuál sería el beneficio de estas empresas si crean una deuda ficticia que pagamos todos?
—No las inflaron. Ellos dijeron que tenían una deuda con un banco extranjero, deuda que no existía, y el banco extranjero recibe el pago y se lo remite a estas empresas. Es un beneficio absolutamente directo.
—¿Si la deuda fue refinanciada por gobiernos democráticos se desacredita el argumento que fue contraída por gobiernos ilegítimos?
—Sí, lo que pasa es que se confunden algunas cosas. Para el derecho internacional es irrelevante si la deuda ha sido contraída por un régimen de derecha, de izquierda o un gobierno de facto. Toda la doctrina jurídica establece que una deuda es exigible. Lo que pasa es que acá hay una serie de hechos incontrastables: primero los acreedores sabían a quiénes le estaban prestando; segundo, de acuerdo a la doctrina jurídica de los EE.UU., una deuda no utilizada en beneficio de un pueblo que la contrajo es una deuda que puede ser repudiada, y por otro lado acá hubo una complicidad estructural entre el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y los operadores privados que creaban deuda. Esto es tan así que el FMI, por primera vez en la historia nacional, tuvo oficinas en el Banco Central de la República Argentina en 1976, y no se fue sino hasta el año 2004, y monitoreaban todos los procesos en forma sistemática. Acá hay toda una maraña difícil de desentrañar porque toda la documentación es reservada.

El futuro del fondo del Bicentenario
El Poder Ejecutivo no va a tener otra alternativa que pagar lo que tiene asignado por el presupuesto, 6.700 millones de dólares. Por otro lado, el déficit fiscal de este año va a exceder los 90 mil millones de pesos, o sea que el gobierno se verá en una encerrona muy difícil de salir. Por otro lado, Proyecto Sur va a presentar en el congreso la semana que viene —donde parece que existen algunos apoyos— para constituir una comisión bicameral de investigación de la deuda externa por un año, y por primera vez el Congreso va a tomar el papel que le corresponde institucionalmente, auditando y controlando la deuda externa argentina.

Las similitudes en Latinoamérica
Alejandro Olmos adquirió relevancia internacional cuando el presidente de Ecuador, Rafael Correa Delgado lo designó miembro de la Auditoría Ecuatoriana de la Deuda Externa y compartió un equipo de trabajo que cuestionó la legitimidad de los compromisos externos de ese país. Al respecto, Olmos dice que cuando fue asesor personal del Presidente ecuatoriano para el proceso de suspensión de los pagos, allí se pudo ver todo el proceso completo y era exactamente “igual al de la Argentina”. “Deuda de la dictadura, reestatización de 1982, refinanciación de la democracia, plan Brady, Bono del 2000, Megacanje, exactamente lo mismo.”
—¿Correa terminó aceptando un 30 % de deuda legal?
—No, la totalidad de la deuda fue considerada espuria. Lo que sucede es que primero pidió la solidaridad de todos los países latinoamericanos y nadie se la dio, más allá de alguna manifestación y declaraciones a la prensa. También sucedió que los precios del petróleo se desbarrancaron y los migrantes ecuatorianos con motivo de la crisis dejaron de enviar divisas al Ecuador y el presidente se vio en una situación grave. A las cinco horas de haber presentado esta auditoría me llamó el Dr. Arturo Carrillo, abogado de la Chase Morgan, para preguntarme “cómo se arregla esto”. Para el Chase Morgan la deuda ecuatoriana era nada —3.500 millones de dólares— el problema era que por primera vez un Gobierno fue a EE.UU. a cuestionar los contratos de deuda y mostrar la arquitectura del fraude, era mostrar lo que se hizo en la Argentina, Brasil y todos los países, y eso no se podía permitir.